EXPLOSIONES: con 7.000 kgs. (aprox.) por día para destruir los cerros y separa bloques de piedras.La contaminación en este
proceso es auditiva y del aire, por el polvo en suspensión, que afecta a los pulmones. Se produce la alteración irreversible de los ambientes nativos, distorsión de cuencas hídricas superificiales, accidentes durante el transporte y uso de explosivos.
TRASLADO: de los grandes bloques con palas cargadoras y camiones. La remoción de rocas acelera la producción de sulfuros, que con el aire y el agua producen drenajes y lluvias ácidas, ya que el ácido sulfúrico disuelve metales pesados presentes en las rocas (plomo, zinc, mercurio, arsénico y cadmio). Estos drenajes pueden viajar muchos km. aguas abajo.
MOLIENDA: se muelen las piedras hasta convertirlas en harina. (no genera polvo porque se utiliza agua)
EXTRACCIÓN DEL MINERAL DESEADO: utilizan solventes, con el proceso de lixiviación (tratar una sustancia por un líquido que disuelva uno o más componentes de la misma) con cianuro para oro y ácido sulfúrico para cobre. Aquí se puede contaminar el aire con los derivados gaseosos de los productos utilizados.
ELECTROOBTENCIÓN: a través de electrólisis que demanda grandes consumos de electricidad. Funciona como una gran “batería” donde se extrae el material como si fuera un imán. Los residuos de esta lixiviación se depositan en un dique de colas, el cual “debería” estar cubierto por una membrana en el fondo. Esta membrana no existe en todos los casos, suele romperse con facilidad por las piedras y el peso que soporta, con lo cual estos residuos drenan hacia las napas subterráneas. En estos residuos hay cobre, zinc, cromo3 que son tóxicos para el cuerpo cuando pasan cierto umbral de concentración y también contienen arsénico, cadmio, cromo6, mercurio y plomo, que, entre otras cosas producen problemas renales, en el sistema nervioso, cáncer, etc.